A partir de hoy 21 de agosto, quedaron suspendidos los permisos a vendedores ambulantes de paseos de ferry a las cercanías de la Estatua de la Libertad, siguiendo denuncias de que acosan y engañan a los turistas en Battery Park.

NY Waterway, que gestiona el muelle 36 en el sur de Manhattan, advirtió a los operadores de embarcaciones desde la semana pasada, generando protestas de quienes se dedican a esa actividad.

Los vendedores de boletos protestaron el domingo por la virtual prohibición, en una concentración cerca del terminal del Staten Island Ferry. “No nos dieron una audiencia justa. Acabamos de recibir ese aviso sin una llamada o reunión”, dijo uno de ellos.

“La situación creada por los vendedores ambulantes en el Bajo Manhattan se ha vuelto intolerable para turistas, residentes y trabajadores por igual”, escribió Donald Liloia, vicepresidente de NY Waterway, a una docena de propietarios de ferries y relacionados la semana pasada.
“Hemos decidido hacer nuestra parte para ayudar a la Ciudad a eliminar el problema al no permitir que ninguna operación que acepte boletos vendidos por vendedores ambulantes acceda a cualquier ubicación de DockNYC”, escribió Liloia, según una copia del correo electrónico obtenido por New York Post.
DockNYC es el programa de atraque de embarcaciones de la ciudad, y la Corporación de Desarrollo Económico (NYCEDC) supervisa los muelles.
Sólo un contratista ofrece paseos legítimos para desembarcar en la Estatua de la Libertad y la Isla Ellis, y esas entradas se venden desde un kiosco dentro de Battery Park, específicamente en Castle Clinton.

“NYCEDC se reserva el derecho de administrar sus muelles públicos de una manera que promueva la seguridad pública y los objetivos del programa DockNYC”, dijo la portavoz de la agencia.
“NYCEDC ha recibido repetidos informes de que los vendedores de boletos de terceros se han involucrado en prácticas que aumentan las ventas promoviendo agresiva o fraudulentamente los paseos a la Estatua de la Libertad”, agregó.
En julio, una asambleísta Demócrata de Nueva York dijo que los vendedores en la zona la agredieron y que la policía no la defendió, citando las órdenes de “no intervención” que el alcalde Bill De Blasio ha dado para mejorar las relaciones con la comunidad y “bajar” el crimen.

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