Alejandro Sanz ha perdido la demanda que le había interpuesto la que fue su representante durante 25 años, Rosa Lagarrigue. En una sentencia que se ha hecho pública este lunes en Madrid. La empresa RLM, S.L. de Lagarrigue llevó a Gazul producciones (sociedad de Alejandro Sanz) y a Alejandro Sánchez Pizarro (el nombre real de Alejandro Sanz) ante el Juzgado de Primera Instancia número 74 de Madrid. La agente reclamaba al artista 7.790.186,12 euros. En la sentencia de fecha 9 de septiembre de 2019 se declara injustificada la resolución del contrato de representación artística que vinculaba a las partes ambas partes y se condena a Gazul a pagar a RLM, S.L, por diversos conceptos, incluido el lucro cesante, la cantidad total de 5.430.022,27 euros, más sus intereses y actualizaciones. «El cantautor Alejandro Sanz ha sido declarado responsable subsidiario del pago de la condena. La sentencia dictada no es firme, siendo susceptible de ser recurrida en apelación», dice el escrito.

Lagarrigue reclamaba al cantante nueve millones de euros por un incumplimiento de contrato. Los dos se vieron las caras a finales de julio, donde acudieron junto a sus abogados. “Demandar a Alejandro Sanz ha sido lo más triste de mi vida profesional”, dijo la representante a este periódico en 2017, poco después de iniciar su batalla en los tribunales.

«Yo empecé con Alejandro desde cero cuando era un chaval de Moratalaz y mira dónde llegó. Pero para mí es complicado hablar porque hay problemas muy serios de por medio. Y tampoco tengo una explicación. La ruptura fue completamente unilateral y con contrato vigente, es decir, que ni fue hablada ni consensuada. Lo que es muy doloroso, claro”, añadió Lagarrigue al hablar de su ruptura con Sanz. Y añadió: “Le he tenido que demandar, claro. Sé que mucha gente piensa que él me ha demandado a mí, pero no. Le he demandado yo y eso es lo más triste que he hecho en toda mi vida profesional. Es tremendo, porque yo solo tengo recuerdos magníficos con Alejandro. Y es un artistazo. Pero hoy la situación es otra. Y es muy triste, es lamentable, a mí me mata”. Y zanjaba: “Y no me gustaría hablar más de este tema”.

La ruptura se produjo en mayo de 2016, cuando en el despacho de Lagarrigue se recibió un escrito del administrador de Alejandro Sanz en el que se le comunicaba que rompía el contrato que le unía con RLM, como se llama su empresa. De esta manera, acababa una relación muy larga, que en 2014 se había renovado hasta 2019. “Cuando firmamos Alejandro estaba muy contento. En estos dos últimos años hemos hecho muchas cosas juntos. Dos giras, televisión y La Voz. Todo parecía ir muy bien”, cuenta la representante. Así que la marcha del cantante fue toda una sorpresa para ella, que aseguraba no tener muy claro a qué se debe su decisión. “Eso habría que preguntárselo a él”, dice.
Fuente El Pais